Referentes del sector lechero de nuestra provincia analizaron las posibilidades que tiene la actividad para expandirse, y concluyeron que la producción de leche podría hacer progresar a la región económica y socialmente. Determinaron que triplicar la producción lechera de Trancas para la región sería de una relevancia notoria. Este objetivo se podría conseguir si mejorara la eficiencia del sistema de riego en Trancas y si partir de esa instancia se lograra ampliar el área con pasturas. Representantes del Grupo CREA Valles Templados, que reúne productores lecheros de Tucumán y Salta; del Grupo de Cambio Rural Lácteos Trancas; del Grupo de Cambio Rural Valle Lácteo, y empresarios de Tucumán y de Salta, se reunieron para evaluar las alternativas de producción de la lechería en la región. Uno de los temas que se trataron fue la optimización del uso del agua para riego. Los productores también se plantearon cómo es posible que el NOA importe el 90% de la leche que consume la región y que el sector no pueda abastecer una mayor proporción de ese total.

En la búsqueda de respuestas, se dejó en claro que Tucumán es considerado mercado de excedentes, donde las grandes industrias colocan leche a precios menores que en otras ciudades con las lógicas consecuencias para la actividad local. También enfatizaron en que competir contra leche subsidiada por el Gobierno es muy difícil, y que hay industrias que pueden vender casi al costo, dado que sus utilidades provienen de subsidios.

Los analistas dijeron que producir leche vale la pena al argumentar que el valor que se agrega en la actividad es muy grande, ya que pasturas, forrajes y granos que se producen o compran se transforman en vacas, de las que, luego de un proceso industrial se extrae leche. Remarcaron que la mano de obra que genera es muy importante, ya que por cada 1.000 litros diarios de producción se generan entre tres y siete puestos de trabajo directos, y destacaron que los 55.000 litros diarios que se producen en Tucumán, en 4.000 hectáreas, dan trabajo a 275 personas. Los productores y los empresarios coincidieron en que no se pueden alegrar cuando leen que en Tucumán 190.000 niños sobre 300.000 (de entre cinco y 14 años) reciben alguna ración en distintos comedores. Opinaron que la solución de fondo es para que los padres de estos niños no necesiten enviarlos a comedores pasa por crear más fuentes de trabajo privadas. Los tamberos opinaron que se deben crear las condiciones necesarias para que las empresas ganen dinero, inviertan más y generen fuentes de trabajo, al tiempo que el Estado debería premiar la creación de valor y de mano de obra ya que -resaltaron-, "hoy tomar un empleado es una especie de castigo".